El título del proyecto alude a un río, siempre cambiante sin dejar de ser el mismo, metáfora de una humanidad en tránsito, que fluye mezclándose a todos los niveles: genético, cultural, social y humano. Esta exposición es un íntimo homenaje a la generación que creció en la dureza de la posguerra, con el totalitarismo empapando todas las instituciones; una reflexión sobre las secuelas de nuestra guerra civil en la infancia que creció en su triste estela y por extensión de cualquier guerra. El trabajo, desde la perspectiva artística, es un ejercicio de análisis de las emociones humanas, un intento de comprensión del significado de la palabra “persona”, con todos los condicionantes: de género, clase social y grado de fortuna.Para la elaboración de este proyecto he contado con la colaboración de una psicóloga forense que se ha ocupado de ayudar a analizar las expresiones faciales aunque quedando claro el valor meramente especulativo del proyecto.

A pesar de que a finales de los 80, cuando encontré las fotografías, me quedé prendada de esta colección de retratos de escolares de posguerra, me tomó mucho tiempo decidirme a emprender este proyecto. Nunca antes había trabajado con fotografías ni con material de archivo aunque los temas de tiempo, memoria y ser humano no me eran ajenos sí lo era el abordarlos desde la manipulación de la fotografía.
El primer acercamiento al las fotografías fue en el 2010, comencé a realizar un dibujo a lápiz de cada rostro como forma de establecer una profundización en la expresión individual de cada cara, bastantes expresaban tranquidad o alegría pero muchos otros abatimiento, melancolía, tristeza , miedo o derrota, en unos expresiones de seguridad y dominio, en otros resentimiento y odio. Estos primeros dibujos dieron como resultado dos series.: «Pastillas de memoria» y «Cartas marcadas».
El Proyecto Río como tal tardó en arrancar su andadura ,esta arrancó en 2019, con el apoyo de «O Vello Cárcere» de Lugo tomó forma para ocupar las antiguas celdas de la cárcel de mujeres. La pieza clave fue «Eje Cartesiano» en ella se ordenan las caras según la expresión de la boca (eje vertical) y los ojos ((eje horizontal) dando lugar a agrupaciones por expresión que crean un singular mapa emocional. Simultáneamente Río de sombras en Pazo Torrado . En el 2020 «VENDO, COMPRO, CAMBIO» se expuso en la Iglesia de la Universidad de Santiago. Más tarde Tempo en Monçao , 2021, y II Tempo, 2022 en Vigo . Trabajos vinculados a este proyecto han participado en diferentes muestras colectivas, en España, Portugal e Italia.








































































