
Me muevo con libertad entre los límites porosos de diferentes medios: escultura, objeto intervenido, dibujo, pintura e instalación site specific. A través del acto creativo indago acerca de una realidad ininteligible, esa otra dimensión que puede llamarse misterio. El trabajo se articula como un proceso alquimico de mezclas, sedimentaciones y decantaciones en el que se busca el acercamiento a una esencia inalcanzable.
Subyace a esta práctica una raíz principal: la oposición al poder como forma de dominación y violencia, el cuestionamiento del canon impuesto, la búsqueda de la libertad, el azar y la magia del proceso creativo.
Mi trabajo se construye desde lo emocional, busco sumergirme en el mundo pre-lógico. La parte intelectual, analítica o de documentación, es previa o posterior a la de materialización de la obra. La parte más hedonista se relaciona con el color y sus valores emocionales, es un anclaje a la memoria de la caja de 75 colores de mi infancia. La producción resultante es inevitable y deliberadamente dispar en cuanto a la apariencia formal, las diferentes etapas dan lugar a constelaciones de series unidas por un nexo común que subyace. En el 2018 abrí una nueva línea de trabajo con linternas mágicas. La proyección directa mediante lentes ópticas es una vía con la que consigo la desmaterialización de la obra que pasa a ser construida con luz, sombra y color.
