2023 Museo dos Terceiros Lethes Art, Ponte de Lima, Portugal.

2024 Feria Culturgal, espacio de A Colectiva, Pontevedra.

¿Puede un violador confeso recibir los máximos honores, un Premio Nobel y convertirse en emblema de un país sin que el conocimiento de ese acto violento empañe su nombre?
En su autobiografía «Confieso que he vivido» Neruda narra un episodio de violencia sexual cometido por él en Sry Lanka, en esta intervención crítica renombro el libro como «Confieso que he violado» para subrayar el relato. En la página 131 describe el abuso contra una mujer joven paria, subordinada y vulnerable, a la que reduce a condición de objeto y anonimato. El delito que describe Pablo Neruda reúne elementos de machismo, clasismo, racismo y un claro abuso de poder, factores que no pueden ser ignorados cuando se evalúa su figura pública.
Mi intervención incorpora la idea metafórica de un “efecto kimbaku”: no como una técnica, sino como símbolo de una tradición de control y disciplinamiento del cuerpo femenino. Ese nudo —histórico, cultural y social— es el que atraviesa tanto la escena narrada por Neruda como la lectura contemporánea de su legado. En su momento ni el abandono en la indigencia de su mujer y su hija minusválida ni el relato de la violación causaron polémicas, estas se han encendido con el avance del feminismo.